Siempre que hablamos de vacaciones, pensamos en descansar pero a mí esto no me han parecido vacaciones de descansar.
Han sido días en los que no hemos ido al cole, ahh!! hemos descansado de ir al cole, pero a mí eso no me cansa, lo que más es que han sido días de no parar, de un sitio a otro. También han sido unos días un poco raros, en los que papá no ha parado de trabajar y hasta hemos dormido un día en casa de los abuelos, porque mamá tiene tradición de madrugar un día para ver una procesión, menos mal que yo todavía soy pequeño y me quedé en la camita en la fría mañana del Viernes Santo, que con lo poco que me gusta madrugar...
Bueno como una semana da para mucho, voy a intentar resumirlo lo mejor posible. Lo principal es que hemos visto muchas procesiones y mi reacción de este año a ido de menos a mas. El año pasado me daban bastante miedo los penitentes, y este año empezó la cosa parecida pero en cuanto empecé a ver más procesiones la cosa cambió, todo era cuestión de acostumbrarse, jeje. Y otra cosa para señalar es que ha hecho mucho frío, y aunque se preveía mucha agua el final no fue tanta.
Como os decía, estos días han dado para tanto que hasta tuve una pequeña lesión, una pequeña torcedura de tobillo y que hizo que tuviera que ir todo un día en carrito, una tortura para mí que voy corriendo a todos sitios, ¿os lo imagináis?, lo pasé tan mal que aunque el médico había dicho 3 días de reposo no pude aguantar ni uno, por la noche ya salí andando, menos cojo pero todavía cojeando un poquito. Esto fue el Jueves Santo, que en Úbeda es uno de los días que más procesiones salen junto con el Viernes. Este día estuvimos comiendo fuera con los titos y los abuelos, todos menos papá, que como os he dicho ha tenido que estar trabajando.
El Viernes Santo por la noche mamá salía de penitente con su cofradía “el Santo Entierro”, que sale a la calle junto a las demás cofradías que hay y la llaman “Procesión General”, aunque al final la lluvia lo aguó todo, pero todo, todo, pues hizo su aparición, en el peor momento, cuando todos los “Pasos” (más de 15) estaban en la calle, bueno todos menos el de mamá. Hubo un pequeño caos dentro de la iglesia con tanto trono y tanto penitente y allí estaba yo, en primera fila, aunque, vestido de paisano, pues mamá no se fiaba de hacerme el traje de cofrade no fuera a se que no quisiera colocármelo, aunque ya le he dicho que el año que viene, la abuela, vaya haciendo hueco en su agenda para hacérmelo.
En Úbeda, la Semana Santa gusta mucho, las calles se engalanan y se llenan de gente todos salen a ver las procesiones o a encontrarse con gente que solo ves en estos días, pues vienen muchos “forasteros”. Me he fijado en unas banderas que cuelgan en los balcones y mamá me contó que era para adornar las calles por donde pasaban las procesiones, pero yo sé que lo ponen para que los penitentes sepan seguir el camino. En fin, os dejo unas fotillos que ilustren mi historia
Empezamos el Domingo de Ramos con los fuegos artificiales después de la procesión
Durante el caos de la Procesión General
Para terminar, pido, al que proceda, otra semana para descansar de estas vacaciones, jeje
1 comentario:
No me extraña que necesites otras vacaciones, ¡si es que no has parado! Menudo cofrade que estás hecho, jajaja. Yo la verdad es que no termino de cogerle el punto a eso de las "copresiones", los tambores y las trompetas, a mí me va más el carnaval ;)
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