Ayer fue el treinta y un cumpleaños de mamá, y a pesar de ser lunes, que según ella es el peor día de la semana, lo pasamos genial. Ella empezó su particular celebración en el cole, invitando a sus compis a un desayuno con dulces de Sabiote. Luego a la hora de comer, la abuela preparó un plato especial y compró una tarta enorme, de las que me gustan. Así que, después de comer soplamos las velas, sí, soplamos todos las velas, hubo que cantar repetidas veces el “Cumpleaños Feliz” para que apagáramos las velas, primero las dos cumpleañeras, después, los dos grandes de la casa (Iván y yo), luego Iván sólo, y después yo solo, hubo para todos los gustos, jeje, y menos mal que Pepe todavía no pide soplar, que si no, estaríamos todavía cantando, jeje
Después de esto salimos, aprovechando que hizo muy buena tarde y estuvimos en una terracita tomando el solecito, con unas amigas de mamá y sus bebés, y para rematar el día nos fuimos de cervecitas, me lo pasé genial, ojalá todos los días se celebrara algo, jeje
Bueno aprovecho para felicitarlas de nuevo aunque ya haya pasado. FELICIDADES!!
1 comentario:
Jajaja, cómo me suena lo de la vela.
Muchas felicidades a tu mami y tu tita, ¡y que cumplan muchos más!
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