Me encantaría contaros cómo llegó a mi cama y cogió mi diente dejando a cambio una moneda… pero no! no puedo contaros eso porque NO LO VÍ!! Tal y como llegó se fue sin dejar mas rastro que unas monedas debajo de mi almohada, a cambio de mi primer diente. Me hizo mucha ilusión encontrarme las monedas, y nada mas verlas pensé en qué podría gastarlas… unas chuches… unas estampas… me dejó una moneda de 2 euros y otra de 50 ctmos. Con la de 50 ctmos tenía claro lo que iba a hacer, comprarme en el cole un ochio para desayunar. Con la otra moneda no lo tenía claro así que busqué algún juguetico, como dice mamá, y encontré uno de fútbol que se amoldaba al escaso presupuesto, jeje.
Antes y después:
De paso contaros que tuve un pequeño “accidente”, en un cumple y acabé con el ojo “pintado”, jeje. Suerte que fue poco, porque menudo susto se llevaron las mamis…
1 comentario:
Le darías mi dirección al ratón ese, ¿no? Que yo también espero su visita pronto!!!
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