Los que me conocen saben que soy un niño bastante preguntón y algunas veces puedo sorprender con preguntas de lo mas extrañas. Y es que a la edad que tengo, casi 6 años, creo que lo mas normal es estar todo el día con el ¿por qué...?, ¿cómo...?, ¿para qué...?
A raíz de una pregunta de estas llevo "calentándole" la cabeza a mis padres para que me lleven al cementerio, cada vez que pasamos por la carretera hacia Úbeda me fijo y se lo digo. Además mamá siempre me dice que ya iremos un día porque ella quiere ir a "visitar" a sus abuelos, y así ha estado dándome largas hasta que el sábado, por fin, se presentó el día.
Mamá me dijo que este tema de los cementerios, la muerte, y demás pueden no resultar del agrado de muchas personas pero que es lo más normal del mundo porque todos los días nacen y mueren personas.
Cuando llegamos me impresionó mucho,pero para bien, un sitio tan grande, tan blanco, tanta piedra, tantas flores... Había mucho silencio, poca gente y se oían los pájaros. Había muchas tumbas de diferentes formas, mas grandes, mas pequeñas, unas en el suelo, otras en la pared y hasta algunas que parecían casas, hasta con escaleras... Mamá me llevó al sitio donde están enterrados sus familiares mas cercanos, que por suerte todavía son pocos y allí vi hasta una foto de mi bisabuelo Antonio, el marido de la abuela María y a sus padres, mis tatarabuelos, madre mía, nacieron hace muchos pero que muchos años, en el mil ochocientos y algo...
Allí vi que igual había gente con muchos años como gente mas joven e incluso hasta niños, entonces eso me produjo mas dudas, a lo que mamá me dijo que este tema, el de la muerte, es muy complicado y mucho mas para un niño de casi 6 años y que con el tiempo ya entenderé muchas cosas.
Y siguiendo con el tema, un poco, contaros que ya no tengo gusanos de seda, estos no han muerto, pero han cambiado, ahora tengo mariposas!!
1 comentario:
Uf, a mi mamá es que todo este tema de la muerte la pone muy triste así que no creo que siga tus pasos amigo...
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