Ya vinieron y ya se fueron, y … no los vi. Bueno si que los vi en la Cabalgata pero luego cuando me fui a la cama intenté quedarme despierto pero entre el sueño y los nervios que tenía no aguanté y me dormí. Los Reyes se portaron muy bien conmigo y me dejaron regalos aquí, en mi casa, y también en casa de mis dos abuelas.
Me trajeron todo lo que les pedí y más, y eso que mamá me había dicho que, a lo peor, no me podían traer todo lo que había pedido, pero hicieron honor a lo de magos y me trajeron un montón de cosas. Gracias Melchor, gracias Gaspar y gracias Baltasar, prometo seguir siendo un niño muy bueno para que el año que viene también me traigáis todo lo que os pida.
2 comentarios:
cuántos regalitos! Ya me imagino lo contentos que estabas, y claro no es para menos :-) Lo bueno de los Reyes es que saben a dónde vamos los peques, así que van dejando regalitos por todas las casas...
¡Pero qué regalos más chulos! y se nota que te gustan los coches... o los cars, jejeje.
A ver si un día quedamos y jugamos con nuestros respectivos regalos.
Un beso
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