Ayer aprovechando el día de sol, tuvimos una tarde de aventuras, jeje. Fuimos al parque, a uno de Úbeda, uno del que mi amiguito Leo habló un día en su blog. Allí, entre tantos columpios descubrí un tobogán muy divertido, con muchas cosas, podías subir en él por varios sitios, pero a mí el que más me gustó era escalando, tenías que andar por una especie de red, arrastrarte por un tubo y, por fin, llegar al tobogán. Me encantó, y no había quién me sacara de allí, al final me fui llorando y se me pasó con la promesa de mis papis que me volverían a llevar otro día.
¿A que es divertido?
Ahh!! Se me olvidaba deciros que en mi aventura me encontré con un león, aarrggggg!!!
3 comentarios:
ui pero que bien escalas no??? alba no creo que pudiera jajajajaja
Eres un explorador nato!! Seguro que nos llevaríamos muy bien!
Pues nada, próximo reto... ¡el Everest!
Una pena que tengamos tanto frío, si no podríamos quedar para ir al parque ;)
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